Entrevista a Javier Peña: «creo que la lectura siempre empuja a más lectura, los libros son muy adictivos»

Javier Peña es el autor de la novela Infelices, publicada en 2019 por el sello Blackie Books. El título ha sido toda una revelación literaria, y narra la historia de un antiguo grupo de amigos estudiantes de Ciencias de la Información en Santiago de Compostela separados y marcados por la decadencia. Años más tarde, tal vez la única salvación es reunirse de nuevo.

Buenos días, Javier. Un placer entrevistarte. ¿En qué momento te das cuenta de que quieres escribir una novela? ¿cómo es el proceso hasta que la historia toma forma en tu cabeza?

No recuerdo un solo momento en mi vida en el que no quisiera escribir una novela. Siempre me ha gustado inventar historias y para mí la novela es la máxima expresión de la ficción narrativa. Si hablamos en concreto de Infelices, toma forma en mi cabeza en un momento de gran infelicidad y frustración profesional, algo que acaba siempre afectando a lo personal. Que mi mejor amiga enfermase de cáncer a los 27 años (falleció apenas 4 años después) fue la gota que colmó el vaso. El cuerpo me pidió escribir como un grito, como un leño que te ayuda a seguir a flote.

Prestigiosos medios se han hecho eco de tu obra: Página Dos, A vivir que son dos días, o La Ventana, … ¿cómo recibes esta acogida?

Es difícil de asimilar. De repente pasas de ser un autor inédito a, en cinco días, estar en directo con Francino y Benjamín Prado, y, en mes y medio, Página Dos se desplaza a Santiago a grabar un programa contigo, un mes después estás en el Club de Lectura de A Vivir… Es muy bonito, un sueño, todo sucede muy deprisa, ahora me gustaría poder rebobinar y disfrutarlo un poco más. Está claro que el hecho de publicar con una editorial como Blackie Books, que tiene un prestigio y un recorrido impecable, es lo que me permite llegar a esos medios. De alguna forma imaginaba que salir con Blackie era una garantía, pero la realidad ha demostrado ser aún mejor que mi imaginación. 

 

El principal eje de tu novela Infelices se podría decir que de algún modo es la infelicidad, ¿en qué dirías que se basa más un autor a la hora de escribir, en experiencias propias o en la observación de lo ajeno? ¿cómo ha sido en tu caso?

En mi cabeza, al idearla, el eje de mi novela era el fracaso de las expectativas que conduce a la infelicidad, sí, pero creo que el resultado final aborda más bien el fracaso de la amistad y el amor. Creo que la mayoría de los escritores nos basamos en nuestras vivencias personales. La diferencia en la actual época de la autoficción es que los autores ahora no se esfuerzan por ocultar esas referencias. Es muy difícil escribir bien sobre algo que no has experimentado de una forma u otra. Por ejemplo, creo que me resultaría complicadísimo escribir sobre dar a luz. En mi caso, está claro que he transitado con asiduidad todos los caminos de la infelicidad por los que avanzan mis personajes.

 

El miedo y la amistad también están presentes a lo largo de la novela … ¿crees que estos dos fenómenos van de alguna forma de la mano en el día a día?

Creo que el miedo es un elemento omnipresente en nuestras vidas. Dice Byung-Chul Han que habitamos la sociedad del cansancio, yo creo que es más bien la sociedad del miedo. Es ese miedo el que nos agota física y psicológicamente. Tenemos miedo a todo: a perder nuestro trabajo, a perder a nuestra pareja, a perder el dinero, a perder a los amigos, a perder el estatus, a perder el tiempo… Es terrible, agotador. Yo soy un gran miedoso por naturaleza, así que me cuesta encontrar estabilidad emocional en esta sociedad.

 

Escribir es una profesión solitaria. Pero al mismo tiempo, tienes una presencia constante en redes sociales, acudes a presentaciones, entrevistas, e impartes talleres…

Puede parecer que tengo mucha presencia en esos eventos sociales o virtuales, pero la realidad es que me paso la mayor parte del día solo. Una presentación o una entrevista al mes pueden hacer bastante ruido, pero hay otros veintiocho días en los que los focos apuntan a otros lados. Al final esos días de soledad son una bendición porque te permiten trabajar y avanzar en nuevos proyectos.

 

Supongo que conoces el fenómeno de la autopublicación, es decir, la publicación prescindiendo de la editorial y asumiendo el autor el rol de editor. En tu caso ¿te atreverías a autopublicar una novela o te decantas más por el método tradicional de publicación?

Yo respeto mucho las decisiones que toma cada persona con respecto a su trabajo y su obra, pero personalmente nunca me he planteado la idea de la autopublicación. No hay nadie más crítico con mi trabajo que yo, y necesitaba que un profesional que respetase me dijera que mi novela valía la pena. Cuando en Blackie me dijeron que les gustaba mucho Infelices y la querían publicar, fue cuando me di cuenta que se podía enseñar al mundo. Sin ese refuerzo, la habría guardado en un cajón.

 

¿Cómo definirías el actual sector literario tras los giros que ha dado con la crisis del COVID? ¿Crees que el sector se está adaptando a las circunstancias? 

He hablado con mis libreras de confianza en Galicia estos días y todas coinciden en lo mismo: se está vendiendo mucho más de lo habitual. Supongo que será un proceso de adaptación y luego volveremos, más o menos, a las mismas cifras que antes de la pandemia. Creo que en el confinamiento se ha leído mucho y creo que la lectura siempre empuja a más lectura, los libros son muy adictivos. Sería maravilloso que, una vez más, el libro se sobrepusiese a las amenazas de la modernidad, tiene todo para hacerlo, pocas actividades más placenteras hay que respeten la distancia social.

 

¿Cómo crees que afectará esta crisis al sector cultural?

Por lo que decía antes, por la forma de consumo, creo que el sector del libro debería ser el menos afectado. Hay otros sectores, especialmente la música y el teatro, que van a sufrir mucho más. Tengo varios amigos músicos y vivo de cerca todos los contratiempos a los que se están enfrentando. Serán meses complicados, pero la pandemia ha dejado algo claro: sin cultura la vida es una mierda difícil de digerir. Por eso mi fe en su supervivencia es total. Y si la cultura se la pega, que me lleve a mí con ella.

 

Supongo que muchas personas te preguntarán por lo mismo, ¿tienes en mente una próxima novela?

Estamos trabajando ya en una segunda novela, sí. Blackie mima muchísimo cada proyecto hasta que es redondo y llega el mejor momento para que vea la luz, así que no sé cuánto tardará en publicarse. Lo importante es que cuando llegue todos nos sintamos orgullosos de ella. Además, deseo (y espero) que a Infelices todavía le quede mucha vida por delante. Pero avanzar en nuevos proyectos es muy bonito y me ilusiona mucho.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.