Protocolos notariales, el fruto de una profesión escrita

¿Qué es un protocolo notarial?

Según la Ley Orgánica del Notariado de 1862, un protocolo notarial es “la colección ordenada de las escrituras matrices autorizadas durante un año por cada notario. Este protocolo se formalizará en uno o más tomos encuadernados y foliados en letra”.

Se puede decir que el protocolo es el archivo del notario. Cada uno constituye un libro correspondiente a cada año de actuación del notario en cuestión y en una o varias poblaciones. En cada libro figurarán todas las escrituras y actuaciones que se otorguen ante el notario durante el periodo que corresponda.

Protocolos notariales en el AHPA.

Desde el siglo XVI, momento en que cualquier acto de la vida social-privada pasa por el notario (aunque ya existía su figura antes) encontramos el siguiente tipo de actuaciones reflejadas en los protocolos:

  • Compra/venta de fincas rústicas o urbanas.
  • Testamentos
  • Venta de esclavos.
  • Compromisos matrimoniales.
  • Etc.

Con el Decreto de 12 de noviembre de 1931 se crean los Archivos Históricos Provinciales en las capitales de provincia para recoger y custodiar los protocolos notariales centenarios de cada provincia. Y es a través del Decreto de 2 de marzo de 1945 cuando se determina que los protocolos ya considerados históricos, o sea, los que tengan una antigüedad superior a cien años, deben encontrarse catalogados y dispuestos para su consulta pública en el Archivo Histórico Provincial correspondiente, Colegio Notarial, o en los distritos notariales. Mientras tanto, es decir, hasta que cumplen los cien años, los protocolos no se pueden consultar. Una vez alcanzados los cien años, están disponibles para la consulta de todos los ciudadanos.

A continuación exponemos lo anteriormente mencionado en forma de infografía, para que sea más fácil de comprender.

Llegados a este punto, ¿cuál es el valor de un protocolo notarial en la actualidad?

El valor que alberga hoy día un protocolo es enorme, explicamos por qué.

  • Sirven de salvaguarda para conocer temas relativos al catastro: particiones de terrenos, herencias de bienes inmuebles, compra-venta de casas, arrendamientos,…
  • En genealogía, es una fuente documental indispensable para conocer la historia de una determinada familia y poder así hacer el seguimiento de la ascendencia y descendencia de la misma.
  • Tomando el protocolo como fuente, se pueden conocer costumbres y tradiciones de la época en cuestión. Por ejemplo, se puede averiguar si seguía habiendo o no compra-venta de esclavos; pueden hallarse cartas de sustitución de poder, cartas de pago, cartas de trueque e incluso cartas de obligación.
  • También se pueden conocer otras características de ese período de la historia, caso de la moneda imperante, cómo se formalizaban los matrimonios; los testamentos,…

En definitiva, se puede decir que la profesión del notario deja por escrito la memoria de la sociedad, pues este constituye la autoridad que da la garantía de seguridad y legalidad ante cualquier actividad que se realice ante él. Además, a esto contribuye el hecho de ser una figura ya existente en el siglo XIII, tras la evolución del escribano privado del siglo XII.

Con lo cual, y ya para terminar, si has de buscar cierta actividad que está reflejada en un protocolo, lo idóneo sería conocer el notario que realizó dicha actividad, el año y la población. Si el protocolo en cuestión no tiene índice (que a veces puede estar al final en los antiguos) no olvides que el libro está redactado cronológicamente, por lo que si sabes la fecha puedes buscar directamente ese día sin tener que mirar página a página.

Si te has disfrutado la lectura de esta entrada seguramente también te interese esta otra sobre el Archivo Histórico Provincial de Alicante. Ante cualquier sugerencia o cuestión, no dudes en dejar tu comentario o escribir directamente a info@universoescrito.com

 

2 Comentarios

    1. Inés P.

      Los protocolos notariales son documentos abiertos a cualquier ciudadano desde el momento que cumplen 100 años. Pueden consultarse en los Archivos Históricos Provinciales, los del Distrito Notarial, o en Colegios notariales. ¡Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.